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Llegan las fiestas navideñas. Fechas adoradas por muchos y odiadas por algunos también, por ejemplo, por muchas de nuestras mascotas. Si no es porque hay ruidos de petardos y cohetes, es por la cantidad de gente que viene a casa, por la decoración navideña (y sus peligros) o simplemente porque se altera su rutina. Y quizá te estés preguntando… ¿Qué puedo hacer para que las fiestas navideñas sean más tranquilas y seguras para mi gato? ¡Vamos por partes!

Decoración navideña

El árbol de Navidad y otros adornos por el estilo pueden convertirse en un auténtico peligro para tu gato, con tantas luces, colores, lazos y bolas con reflejos ¡son como un imán! El problema es que los abetos navideños suelen tener una base bastante inestable, y es relativamente frecuente que acaben cayendo encima de gatitos juguetones. Nuestro consejo es que lo sujetes bien, con una base robusta, y si es posible, con un par de puntos de sujeción a una pared cercana. También puedes poner a su alrededor algún material que le resulte desagradable pisar, para evitar que se encarame a él.

A algunos gatos les encanta mordisquear cables, así que si es el caso de tu gato olvídate de las luces navideñas… ¡La tentación es taaan enorme que no podrá resistirse! Mordisquear un cable encendido es muy peligroso y no deberías arriesgar su salud.

Plantas navideñas

¡Ojo con las plantas navideñas, especialmente con la flor de pascua, el acebo y el muérdago! Los tres tipos de planta son tóxicos y potencialmente peligrosos para tu gato. Si las vas a poner, que sean en un lugar inaccesible para tu gato, especialmente el acebo y el muérdago.

Las visitas

Tienes que recordar que los gatos son profundamente territoriales, y algunos además no son muy sociables, así que si de repente vas a tener mas invitados de los habituales y tu gato es de los tímidos, es posible que se comporte de una forma algo extraña. Si sabes que se suele poner nervioso cuando llega gente nueva  a casa, puedes dejarle en una habitación en la que esté cómodo con su bandeja de arena, agua, comida y algún juguete para esté entretenido. Pasa a verle de vez en cuando para que sepa que estás ahí y tú puedas asegurarte de que está bien.

Los restos de la cena

En algunas casas, si la cena se alarga, se deja parte de la mesa sin recoger hasta el día siguiente. Si es tu caso, ten cuidado con los restos de comida que puedas dejar al alcance de tu gato (chocolate, turrones, huesos…). Y también con los posibles accidentes cuando intente trepar por el mantel y tire las copas (buenas) al suelo. Nuestra recomendación aquí supone un pequeño esfuerzo por tu parte: por muy cansado que estés, deja todo recogido. A la mañana siguiente, lo agradeceréis tanto tu gato como tú.

Por último, recuerda ser amable y considerado con tu gato. Si hay aromas que sabes que le molestan, no le obligues a exponerse a ellos; si no le gusta que le disfracen (¿a qué gato le gusta que le disfracen?) no te empeñes en ponerle un gorrito rojo; si sabes que habrá petardos, asegúrate de que pueda refugiarse en algún sitio en el que se encuentre protegido.

Así conseguirás una feliz navidad también para tu gato. ¡Felices fiestas!