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Por fin ha llegado el verano, y con él, las ansiadas vacaciones. Este año tienes un nuevo miembro en la familia, y a estas alturas seguro que ya sabes qué vas a hacer con tu gato. Básicamente tienes tres opciones:

  • Dejarlo en casa si es un gato tranquilo y autosuficiente y vas a estar poquitos días fuera. Eso sí, asegúrate de que alguien que tu gato conozca bien pueda pasarse una vez al día no solo para renovarle el agua y el cuenco de comida, sino para darle sus sesión de mimos-juego-sociabilidad diaria.
  • Dejarlo en casa de un amigo o familiar, o en un hotel para gatos. Si el gato no es muy sociable esta es una opción que le puede resultar complicada. Los gatos son muy territoriales, y si no hay nadie de su confianza que le ayude en el tránsito de un lugar a otro, puede generarle estrés e incluso, en algunos casos, problemas de salud. También hay que decir que hay gatos que se hacen de maravilla tanto a los hoteles como a pasar unas vacaciones en otra casa, ¡pero todo depende de la personalidad de cada uno!
  • Llevártelo contigo de vacaciones, algo que hace mucha gente que dispone de una segunda casa, o que alquila una casa de vacaciones. Si la casa es de alquiler tendrás que pedir permiso a los dueños, pero hay que decir que cada vez hay más hoteles y casas en los que se permiten mascotas.

Vamos a hablar de esta última opción.

Transporte con tu gato de vacaciones

Ya vayas en tu propio coche, o en en avión, autobús o tren, tendrás que hacerte con un transportín rígido para transportar a tu gato.

Si vas a ir en transporte público, ya sea en tren, autobús, o en avión entérate bien un par de días antes qué política tienen respecto a las mascotas: donde van alojadas (en algunos van en la bodega, mientras que en otros te permiten llevar el transportín contigo), si tiene un coste extra, si puedes tener acceso al animal en diferentes momentos del viaje y, sobre todo, de todo el papeleo legal y/o veterinario que necesitas, sobre todo si viajas al extranjero.

Si te diriges a algún punto de la península, no nos vamos a engañar, lo más cómodo es hacer el viaje en tu propio coche. Así puedes programar las paradas necesarias y adaptarte a las necesidades de tu pequeño felino. Si es el caso, esperamos te sirvan estos consejos para viajar en coche con tu gato:

  • Recuerda que el transportín debe ir en el suelo, entre los asientos delanteros y traseros, es el sitio más seguro. Vigila que el sitio esté bien ventilado, sin que reciba un chorro de aire caliente ni frío de forma directa.
  • Vigila que no se pueda abrir fácilmente, para que el gato no pueda salir despedido en caso de frenazo.
  • Deja dentro del transportín un juguete y algo de comida para que se entretenga
  • Programa paradas para que tanto tu gato como tú podáis descansar. Recuerda llevar un arenero (mejor cubierto) y agua.
  • ¡No dejes a tu gato que salga del coche durante las paradas, o tenlo bien sujeto con un arnés, porque corres el riesgo de que se escape!
  • Contempla la posibilidad de pedir al veterinario un sedante o tranquilizante a base de feromonas
  • ¡No le dejes solo en el coche mientras te vas a tomar un café, especialmente en los días de calor!

Adaptándose a su nuevo entorno de vacaciones

Ya sabes que a los gatos les cuesta hacerse a entornos nuevos, así que te recomendamos que le des su tiempo.

Antes de abrir el transportín dentro de la casa o el hotel asegúrate de que todas las puertas y ventanas están cerradas. Es posible que el gato esté sufriendo de cierto estrés y como mecanismo natural busque una vía para huir. Si queremos evitar un accidente, es mejor que se adapte poco a poco, en un entorno controlado, hasta que esté más tranquilo y confiado.

Busca un rincón y coloca allí sus cosas: su comedero, su bebedero, la caja la arena, su cama si la usa… coloca allí el transportín y espera a que esté calmado para abrirlo. Siéntate a su lado, para que note tu confianza, y deja que se sienta cómodo sin dejarle salir de esa habitación. Poco a poco podrás ir abriendo las puertas al resto de la casa para que explore a su aire.

Si es un gato de interior que no está acostumbrado a salir de casa, ten especial cuidado y plantéate dos veces is vas a dejarle salir al exterior.

¡Ya verás como está genial poder compartir las vacaciones con nuestras mascotas! Necesitarás un poco más de planificación y de paciencia, ¡pero merece la pena!