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Comienza el año y con él, las listas de buenos propósitos. Y sí, vamos a confesarlo… Sabes por experiencia que esa lista de buenos propósitos (aprender otros idiomas, hacer más ejercicio, dejar de fumar…) no suelen llegar a final de mes.

Por eso, tenemos una cosa que proponerte. ¿Y si esta vez involucras a tu perro en tus propósitos de año nuevo? Seguro que así te resultará más fácil cumplirlo. ¿Quieres ideas? ¡Pues aquí van algunas!

  1. Hacer más ejercicio. Esta suele ser una de las aspiraciones de todos para el año nuevo y seguro que a tu perro también le vendría bien ponerse un poco más en forma. Por eso, una buena idea es hacer ese ejercicio juntos, sin grandes excesos pero de manera continuada. Por ejemplo, si te levantas media horita antes y sumas 30 minutos diarios al paseo de la mañana, no sólo conseguiréis estar los dos más ágiles y en forma, sino que eliminarás esos kilos de más, empezarás el día con mejor humor y reforzarás lazos con tu mejor amigo.
  2. Probar algo nuevo. ¿Y si este año os apuntáis a Agility? Cada vez hay más centros donde se enseña y se puede practicar, ¡y la verdad es que engancha! Es un tiempo de ocio con tu perro que agradeceréis los dos.
  3. Mejorar la alimentación. No cabe duda de que somos lo que comemos. Y podemos asegurar que en el caso de tu perro, lo que vas a ahorrar con una alimentación de menor calidad lo vas a gastar en veterinario más tarde. Y eso por no hablar de la principal razón para optar por una alimentación superpremium, que es la mejora en la calidad de vida tanto a corto como a medio plazo. ¡Es cuestión de cambiar los hábitos poco a poco y sustituir cantidad por calidad!
  4. Disfrutar de las pequeñas cosas. ¿A que después de una sesión de juegos y mimos con tu perro te sientes más feliz? A veces olvidamos disfrutar con esos pequeños gestos cotidianos. ¡Incluso una sesión de cepillado puede ser de lo más gratificante si lo hacemos con calma!
  5. Ayudar al prójimo. Es nuestro deber como seres humanos, y además, numerosos estudios han demostrado que el voluntariado, y en general las actividades destinadas a ayudar a los demás, nos hacen un poco más felices. Puedes consultar en tu ciudad si hay algún programa de educación para perros de acompañamiento de personas enfermas o de niños con problemas, o también puedes plantearte la posibilidad de apuntarte como familia de acogida temporal para perros. ¡Todos podemos hacer algo, por poco que sea!