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Uno de los “efectos colaterales” de convivir con un perro es que el tiempo dedicado a la limpieza del hogar aumenta, especialmente al dedicado a eliminar pelos y olores. Quieres mantener la casa limpia, pero a veces parece una tarea imposible.

Por eso, hoy hemos recopilado algunos trucos probados que te harán la vida más fácil, y te ayudarán a mantener la casa que compartes con tu perro limpia sin que te cueste mucho esfuerzo.

  1. Cepilla a tu perro a diario. Esta es una de las rutinas con tu perro más agradecidas, ya que consigues un montón de ventajas: no solo un pelo más bonito y brillante, la prevención de la propagación de parásitos y el refuerzo los lazos efectivos, sino que esos pocos minutos diarios harán que la inmensa mayoría de los pelos que se le caen a diario a tu perro acaben en el cepillo, y no en el sofá. Si lo haces en la calle, evitarás que queden en casa las partículas en suspensión, pero recuerda tirar los pelos a una papelera.
  2. Aspira a diario con un aspirador sin cable. Vale, estarás preguntando ¿qué truco es este? La clave está en “un aspirador sin cable”. Ahora mismo hay en el mercado aspiradores sin cable y muy ligeros que permiten, en cinco minutos o menos, dar un repaso rápido a las alfombras y sofás que frecuenta tu perro, así como su cama . El tiempo que inviertes al quitar unos cuantos pelos al día es muy inferior al que necesitarás si lo haces solo una vez a la semana, te lo garantizamos.
  3. Cuando pases el polvo, el trapo, siempre húmedo. Los perros tienen una caspa que se desprende junto al pelo, queda suspendido en el aire y se acaba depositando en los muebles. Esta caspa es la que produce alergias, y es muy conveniente retirarla con un trapo húmedo para que quede retenido en este y no se disperse. Lo mismo ocurre con el polvo, así que con el mismo gesto, mantendrás tu casa limpia y libre de polvo.
  4. Utiliza fregonas y trapos de microfibra. Recogen más suciedad y atrapan mejor los pelos y caspa que dejan en los muebles.
  5. Olvídate del amoniaco. Tiene un olor similar a la orina, y tu perro puede pensar que es un buen lugar para hacer sus necesidades. Junto al fregasuelos que utilices (son muy adecuados los de bioalcohol), añade un chorrito de vinagre de manzana, que ayudará a neutralizar su olor.
  6. Ventila a diario, haga frío o calor. Unos minutos al día son suficientes, pero si notas olor a perro, hazlo un par de veces al día.
  7. Pasa de ambientadores. Además de añadir el vinagre de manzana que hemos mencionado antes en el fregasuelos o junto al agua que utilices para humedecer el trapo,  puedes echar un poco de bicarbonato de sodio por la noche por donde ande tu perro, y barrerlo o aspirarlo a primera hora de la mañana, antes de que ande por allí. El bicarbonato de sodio es un excelente absorbe olores.
  8. Limpia sus cosas una vez a la semana. Y cuando hablamos de sus cosas, no nos referimos solo a su cama o mantita, sino también a sus juguetes. La cama puedes aspirarla a diario y lavar su mantita en la lavadora. Una forma estupenda de lavar sus juguetes es meterlos en el lavavajillas.
  9. Baña a tu perro tan a menudo como necesite según su raza y hábitos y según las recomendaciones del veterinario.
  10. Una buena limpieza con vapor una vez al mes te ayudará a mantener tu casa libre de ácaros, pulgas y bacterias.

Esperamos que estos trucos te ayuden y que la convivencia con tu perro sea aún más gratificante, pero eso sí, ¡con la casa limpia y con buen olor!