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Enseñar a un cachorro a hacer sus necesidades en un sitio concreto no suele ser sencillo. La clave está en la previsión y la rutina: si sabes más o menos a qué horas suele orinar y defecar (por ejemplo, por la mañana y después de cada comida), aprovecha para sacarle en esos momentos, y llevarle al lugar en el que quieres que lo haga. Y convierte esos momentos en una rutina hasta que sea capaz de controlarlo totalmente.

Como ya sabrás, el refuerzo positivo es fundamental en la educación de tu cachorro, así que recuerda alabarle y premiarle cuando lo haga bien, y no castigarle cuando lo haga mal. Si le riñes o castigas de una forma severa cuando lo hace mal, puede interpretar que no debe hacerlo en nuestra presencia, o acabar cogiéndonos miedo, y en todo caso, no es necesario. Con un poco de paciencia y constancia, los perros aprenden enseguida.

Hasta que sea capaz de identificar en qué lugar y en qué momento hacer sus necesidades, te damos 5 trucos muy prácticos que te pueden ayudar a enseñarle:

  1. Calcula bien el tiempo que puede aguantar. Llévale al lugar al que tiene que hacer sus necesidades cada 4 h.  si tiene 3 meses, cada 5 h. si tiene 4 meses, o cada 6 horas si tiene 5 meses o mas, excepto en las horas nocturnas, ya que el tiempo que puede estar sin hacer pis es, aproximadamente, del número de meses +1.
  2. Preferencia de sustrato. A partir de los dos meses, los perros aprenden en qué tipo de suelo pueden hacer sus necesidades, y en cuál no. Puede aprender a hacerlo en la hierba, por ejemplo, pero durante la noche, deja un lugar a su alcance donde pueda ir a hacer pis. Si le dejas en la cocina, por ejemplo, forra todo el suelo (excepto su camita o su mantita) con papel de periódico hasta que se acostumbre a hacer sus necesidades en ese tipo de material. Después, podrás ir reduciendo la superficie empapelada hasta el tamaño de una hoja de periódico, al menos hasta que aguante toda la noche.
  3. No limpies con lejía ni amoniaco, ya que su olor puede llevarle a equívoco e incitarle a orinar en ese lugar. En su lugar, utiliza un detergente enzimático (hay de varias marcas, como Sanitol, potenciadores de detergente tipo Vanish o Kalia)
  4. Ten preparados premios especiales para cachorros para cuando lo haga en el lugar adecuado, así podrás premiarle con caricias y palabras, y también con algo más contundente. Eso sí, utiliza los premios en pequeñas cantidades para alterar lo mínimo posible el equilibrio nutritivo de su dieta.
  5. Dale una alimentación Superpremium, ya que genera menos residuos sólidos, y con menos olor. Los piensos altamente digeribles permiten aprovechar mejor todos los nutrientes, reduciendo el volumen de las heces, y la presencia de pulpa de remolacha y fructoologoracáridos (FOS) en la dieta contibuyen a una digestión más eflicaz. Así, la alimentación superpremium consigue que el 85% de la alimentación ingerida sea aprovechada, y solo el 15% sea eliminada a través de las heces (frente a un 80% de la premium, un 75% de la estándar, y un 65% de la económica).

¡Sobre todo, ten paciencia y buen humor! Recuerda que unas semanas antes o después, tu perro también aprenderá.